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lunes, 2 de febrero de 2015

331. MÚSICA DORMIDA


El sábado pasado tuve encuentro de catequistas en Calera y Chozas, pueblo grande de la ribera norte del Tajo allende Talavera.
Como siempre, el encuentro entre cristianos fue enriquecedor porque no son nuestras buenas cualidades las que se ponen en juego sino la fuerza y los dones del Espíritu Santo lo que irradia vida a lo largo de estas reuniones.
Pero el encuentro no fue con un catequista.
Cuando era muy pequeño, al poco de nacer, sus padres decidieron emigrar a Madrid (alrededores de Madrid) y allí se puede decir que nació de nuevo, creció y tuvo su trabajo y su familia. Hace dos años se jubiló a los 60 años y goza de suficiente salud. Y ahora viene lo bueno.
Me contaba que desde niño su afición a la música había sido constante, pero de igual modo no había podido dedicarle ni horas ni minutos. Además por su trabajo se encontraba muy condicionado a procurarse algún instrumento musical.
Pero… todo cambió. Cuando se jubiló se apuntó a una academia de música. El profesor cuando vio entrar a semejante alumno no salía de su asombro. En ocho sesiones aprendió los rudimentos del solfeo.
Se compró un teclado y fue practicando todos los días. Hoy dirige el coro de su parroquia y en el pueblo toledano donde nació ha encontrado una maravilla: un órgano precioso mandado hacer hace unos años. Conoce los registros y se acerca con todo respeto a ese instrumento que le está dando una nueva dimensión a su vida.
Ya veis, son vocaciones ondas que da el Señor a sus hijos. En muchas ocasiones las condiciones de pobreza no han dado la posibilidad de dar cauce a esos dones extraordinarios de Dios. Pero este buen amigo sin saber pero perseverante ha conseguido lo que parecía imposible: tocar y disfrutar de la oración en un órgano holandés de tubos de mediados del siglo XX. Gracias a Dios

lunes, 28 de abril de 2014

304. MÚSICA EN LA MEMORIA



Esta Semana Santa y la octava de Pascua la he pasado con una música en la memoria. Se trata del salmo 88. En concreto, el verso que todos cantamos cada año en la misa crismal: Cantaré eternamente las misericordias del Señor.

Os contaré que el Señor me dado un buen oído que capta con facilidad la música, pero también, unos canales ágiles para conducirla a la memoria. Hay músicas que se pegan más que otras. Creo que depende de cada uno, de su forma de ser y de sentir. Pero, ¿qué hace que una determinada melodía salga del almacén y venga una y otra vez a la conciencia y a la conciencia cantora? Creo que la atención que pones y la emoción que pones son importantes para la memoria.

Cuando era seminarista tuvimos un año en que en vez de estudiar lo dedicábamos a formarnos en la vida espiritual, aclarar si seguíamos hacia el sacerdocio y a trabajar, porque ese año no teníamos becas. Me tocó ir a una fábrica de puertas y ventanas (Industrias Sabater en Tortosa). Era una cadena integrada. Los troncos de los árboles entraban a una máquina y cuando subía la fenwikc al almacén iban transformados en puertas indeformables de varios tamaños y ventanas de muchos tipos diferentes.

En esa cadena estuve varios meses en la máquina encoladora. Se trataba de dos rodillos encolados a través de los cuales entraban las planchas de madera que iban a formar las dos caras de la puerta. El obrero, es el trabajo que me tocaba, ponía las planchas a la altura de los rodillos y éstos las hacían pasar por el pegamento. Una vez encoladas, al otro lado de la máquina había otro compañero (a quien no veía) que colocaba la armadura y el soporte de las dos planchas y las empujaba a la máquina que las pegaba a presión y al salir les cortaba los sobrantes de los lados más largos de la puerta.

Aquel muchacho de 20 años se pasaba horas y horas solo en el trabajo. Espontáneamente me ponía a cantar. No pasaba nada lo fuerte que cantara porque el ruido de las máquinas tapaba la canción o los gritos humanos.

Recuerdo que me ponía en la imaginación un libro de canciones folklóricas, religiosas, populares, etc. y una a una iba cantando las melodías aunque no siempre me acordaba de todas las letras y aunque muchas veces me detenía en alguna de ellas porque ese día me gustaba más.

En estos días, como os cuento, me ha pasado con ese verso hermoso del salmo 88. Me levantaba y me venía a la memoria, me ponía a rezar y me venía a la memoria, íbamos de procesión y me venía a la memoria, me ponía a fregar los platos y allí estaba la oración cantada. La he gozado de verdad.

domingo, 15 de diciembre de 2013

293. CÉSAR FRANCK



La primera vez que oí hablar de César F. fue en Tortosa. Estaba haciendo un curso de espiritualidad entre los estudios de filosofía y teología en el primer colegio que fundó el Beato Manuel Domingo y Sol. Era un curso para hacer discernimiento, ¿continuaríamos hacia el sacerdocio?

Uno de los formadores, Marcos S., tocaba el piano, con la carrera acabada en el conservatorio de Barcelona. En un descanso del estudio le oí tocar en la sala de clase y entré. Estaban con él varios compañeros, me acerqué al piano y vi lo que tocaba: uno de los estudios para piano de César F. Era una música distinta, la combinación de melodía y ritmo era diferente, nueva para mí. Y no se me olvidó.

A lo largo de los estudios de teología formamos un grupo de aficionados a la música para seguir la historia de la música. Había una buenísima y completa discoteca y en aquellos dos o tres años dimos un repaso completo a los principales autores, todos geniales de la historia de la música. Allí volvió a aparecer César Franck. Pero pasó desapercibido.

Después llegó el encuentro más intenso, una pareja de amigos estudiantes en ese entonces, yo era cura joven, me invitaron a escuchar juntos la sonata para violín y piano de César Franck. Pasamos la tarde en el salón familiar de uno de Paco. Luego salimos a pasear por la niebla de Salamanca bien abrigados. Ya nunca la olvidé. Me conmovió profundamente desde la melancolía al afecto, a la irritación a la alegría, a la calma, pero muy al fondo. Fué la culminación de lo que sentí con aquel breve estudio en Tortosa.

Hace unos días la radio clásica celebró su aniversario, nació el 10 de diciembre de 1822. Busqué una biografía suya.

Vivió 68 años, era robusto, muy inteligente, con la mirada muy calmada y le dio un  nuevo impulso al órgano hasta el día de hoy.

Tuvo tres etapas bien diferenciadas. Los veinte primeros años, fueron de mucho sufrimiento. Su padre un hombre avariento y abusón lo tuvo dando conciertos desde muy niño y comerciando con su arte. Pero César se plantó y a los 24 años se casó enamorado sin el consentimiento de su padre.

Los veinte años siguientes fueron de penuria. En la rutina burguesa de un profesor particular no pudo mostrar el arte que llevaba. Seguramente se iba madurando, cocinando, en aquellas mañanas y pobres de París.

Era un hombre muy religioso y el párroco de san Juan y san Francisco de Marais le dio el puesto de organista de la iglesia en un excelente órgano que después encontró también en santa Clotilde. Allí comenzó a vivir una nueva vida. A los tres años pasó a la iglesia de santa Clotilde en París como organista hasta su muerte.

Compuso obras de todo tipo, pero especialmente para órgano. Tuvo una numerosa escuela de compositores franceses que introdujeron el impresionismo en la música. Disfrutó junto al Señor en la liturgia interpretando piezas para órgano y viviendo el Misterio. Es uno de los músicos que ha dejado huella en mí.

domingo, 24 de marzo de 2013

268, RACHMANINOFF


Yendo de viaje, puse el Concierto n. 1 para piano y orquesta de Sergio R.

Es una de las piezas que me gustan. Por un parte, tiene ritmo. Luego, la instrumentación genial de los músicos rusos de principios del siglo XX. Además, tiene humor. Y, sobre todo, tiene sentido.

El amigo D. Sergio en plena juventud tuvo una depresión de caballo. A duras penas la gente querida que siempre tenemos cerca, le sacaron adelante. Con muchos temores volvió a componer música y en una de esas sacó un concierto lleno de vida.

En su concierto encontramos, rachas de temor y terror; melodías de enamorado; alargados violines de nostalgia, pentagramas de rutina. Para más y mejor, alusiones al Dies Irae de la misa de difuntos y al concierto para piano de Tchaikosky y algunas más.

Pero en medio de todos esos pedazos de vida, suena una música vibrante, intensa e insistente que rehace todo lo anterior y le da cohesión. Al final del concierto Rachmaninoff vuelve a colocar la alusión al Dies Irae. Y es que la mayor vitalidad no puede olvidar que somos frágiles y hemos de pasar por la muerte.

Esa mañana tuve una meditación sobre el vivir de la mano de Sergio R. Esa mañana tuve la gracia del Señor que no nos deja sin luz, esa que encontramos al mirarnos en el espejo de la música, esa verdad que tiembla y deslumbra, que arropa y nos hace fuertes como atalayas.

martes, 17 de julio de 2012

242. LA NOVENA DE BEETHOVEN



Esta semana tenía varios comentarios para compartir: las bodas de plata de tres sacerdotes amigos; las bodas de oro un matrimonio fenomenal de la parroquia; el salmo 84 y la sinfonía de Beethoven. Me he inclinado por la música.

La cosa es que el lunes había quedado con la Hna. Encarna en Madrid para comer y hablar un buen rato. Ella está en Colombia, en Bogotá y viene cada dos años. Nos conocimos en Venezuela porque ella estuvo allí un porrón de años y nos hicimos buenos amigos.

Os diré que Encarna fue a Venezuela, monja jovencita a los 18 años, con un buen grupo de compañeras. En aquellos años no había viajes en avión así que fueron en barco mercante que era lO normal. Toda una aventura el mismo viaje.

La hermana Encarna tiene 72 años así que si hacen la resta verán que su vida ha sido una entrega generosa a aquellas gentes a las que quiere un puyero. Con deciros que además del pasaporte español tiene pasaporte venezolano, ya queda todo dicho.

Bueno el caso es que puse la radio clásica en el coche y... ¡maravilla! acababa de empezar la transmisión de la 9ª sinfonía de Beethoven en la versión de Karajan. ¡Cómo gocé! Hasta el punto que me levanto estos días cantando músicas de la novena.

El resumen de todo es que la música de Beethoven es vital. Lo mires como lo mires. Ese es mi mensaje. Escuchar a Beethoven y en concreto la novena sinfonía es involucrarse en el torrente vital más intenso y armónico que yo conozco.

Pero os contaré algunas anécdotas vividas alrededor de esta sinfonía.

La primera, es de cuando era seminarista. Aquel curso 1966-67 estábamos en Majadahonda, Madrid (2º de filosofía). Y en el año 67 se inauguró el Teatro Real como sala de conciertos (he asistido a algunos conciertos memorables que os contaré algún día). El director general, D. Estanislao Calvo Ariño, un hombre culto, fue al estreno. Compró un magnetofón de aquellos de cinta grande con varias bandas y desde el palco en el que estaba con otros compañeros grabó el concierto de este día de estreno que fue la novena sinfonía de D. Luis van Beethoven. Cómo gozamos el grupo de estudiantes cuando nos regaló cinta y magnetofón. Recuerdo que la escuché varias veces.

La segunda, es siendo sacerdote. En una ocasión fui a una parroquia y el pequeño coro de guitarras era un lugar de encuentro con jóvenes, más mujeres que hombres. Un día, les pedí que cantarán el Himno a la Alegría de Beethoven. No sabían bien qué era. Cuando les dije que lo había cantado Miguel Ríos se negaron a cantarlo de plano porque Miguel Ríos es homosexual. La verdad es que me quedé de una pieza. Claro que estas cosas de las parroquias rurales tienen su contrapunto. Ahora en Pulgar el reloj del ayuntamiento toca el himno a la Alegría a las 9, a las 12 y a las 6 de la tarde. No creo que para nadie sea una tortura.

La tercera, son unas declaraciones recientes de Daniel Barenboin. Dice este director apasionado (está montando con la orquesta de israelíes y palestinos la novena sinfonía del genio) que la música de Beethoven es una filosofía porque trata todo lo esencial: drama, lírica, épica... Dice una frase muy característica: Si hay una cosa que no es la música de Beethoven es... superficial.

Os invito a ahondar, a bucear. El tercer movimiento de esa sinfonía es intenso y muy profundo ¡Que lo disfrutéis!

martes, 3 de enero de 2012

220. CONCIERTO DE NAVIDAD




La semana antes de Navidad tuvimos concierto de la Banda Municipal de Pulgar.

Este año 2012 cumple 25 años y es una apuesta del Ayuntamiento que hay que valorar y apoyar. Ante todo porque la música educa por sí misma a nuestros pueblos. Lástima que en los pueblos pequeños no se den las condiciones (poco personal) para tener la propia banda. A veces, como ocurre aquí en Pulgar y en la zona de Gamonal donde he vivido, como sabéis, son varios los pueblos que se juntan. Así en la banda de Velada colaboran los de Navalcán y Parrillas.

Aquí en Pulgar, hay músicos de Noez, Totanés y Menasalbas y, también de Cuerva ¡Una maravilla!

Pero además del hecho en sí de la música, en nuestro caso casi todos los músicos, son jóvenes, adolescentes e incluso niños. Los conozco por su nombre porque los adolescentes y jovencitos (ellos y ellas) vienen a la catequesis de Confirmación y a la misa de los domingos (casi siempre... ). Es una gozada porque esos muchachos además de música están aprendiendo autoestima, disciplina personal y grupal, concordia, sintonía, respeto a las jerarquías sociales, comprensión de los propios límites y superación de los mismos en cuanto que la banda es un conjunto de muy diversos instrumentos que aportan al común lo que para mí son estrecheces.

El día del concierto nos reunimos un grupo de vecinos (el auditorio municipal no estaba lleno. En fin). Interpretaron pasodobles y marchas y un popurrí de villancicos que les salió muy bien. Pero además el director hizo que algunos de ellos más jovencitos hicieran un breve solo en medio de las piezas. Y, como colofón tres músicos con sus correspondientes trombones de varas nos emocionaron con un ragtime buenísimo, lleno de vitalidad y de ritmo.

Alberto con sus trece años nos interpretó al piano aquella conocida sonatina para Ana Magdalena Bach. Luego, en la convivencia que tuvimos en Navidad lo comentaba con él. Se le notaba la inseguridad, no apoyaba con vigor las yemas de los dedos. Pero eso tenía una dimensión bellísima, era como entrar con pudor y temor reverente en la música de Bach.


Víctor, el director de la banda, es maestro músico en la banda de la Academia de Infantetría de Toledo. Dirige con acierto estimulando a los jóvenes músicos y con muy buenas dotes de pedagogía. A él mi reconocimiento.

domingo, 25 de diciembre de 2011

219. THE ARTIST



A veces me pasa. Sobre todo cuando me encuentro metido en una obra de arte: una buena película, un cuadro, un soneto, unos versos del profeta Isaías... Hoy me ha pasado.

Y lo que pasa es que sin darme cuenta (es como una intervención indolora e inconsciente), de pronto, la mirada comienza a fijarse en las cosas pequeñas porque le atrae su pureza, su ternura, su fragilidad. De pronto, estoy saboreando unos olores que me habían pasado desapercibidos o, siento, profundamente que mi cuerpo está en calma. Hoy he tenido una de esas ráfagas.

He ido al cine y allí THE ARTIST me ha atraído hasta el punto que no te das cuenta ni del tiempo, ni de si hace calor o frío o estás acompañado o solo. Ya tengo sesenta y tres años y he visto muchas pelis y me he emocionado en algunas. Hoy la película me ha vuelto a emocionar. El arte tiene ese carácter. Se infiltra en el alma hasta tocar una de esas fibras vivas mientras estamos vivos que nos estremecen.

He pasado por el fracaso en la vida, como el protagonista y como el protagonista me he sentido hundido, no en arenas movedizas, sino en aguas profundas de las que difícilmente podía desasirme. Era como estar atrapado, estar atado.

Al protagonista le pasaron dos cosas (suelen ir juntas): una, le cambiaron el mundo (un actor de cine mudo se enfrenta al cine sonoro); otra, junto al vacío, el orgullo que no te deja reaccionar. Es como si en dar el brazo a torcer y comenzar a aprender de nuevo, tuvieras que enterrar aquello que te ha ayudado a vivir durante muchos años.

Pero al igual que el protagonista la salvación viene de la ayuda incondicional del otro, de quien te quiere y te quiere ver sano. ¡He gozado un puyero (que diría un venezolano)!

La metáfora del silencio y el ruido; de la gente que habla y del que está mudo (grita y no se oye ni a sí mismo); al final la palabra que se hace carne por medio del baile (que anuda movimiento, ruido y música); del gozo de vivir; de una vida productiva y útil...

sábado, 15 de octubre de 2011

210. JANET BAKER




El último día que dormí en Gamonal fue el 13 de septiembre. Llevamos los trastos a Pulgar y estuve unos días en casa, en Yébenes. El primer día que he dormido en Pulgar ha sido el 11 de octubre.

Desde el 25 de septiembre, domingo (mañana hará tres semanas que ando por aquí), he dormido en Yébenes, por la mañana el coche y a la noche también. Poco trayecto 36 kmtrs., 35 minutos. Buenas carreteras. Pero cansado del experimento. En fin.

Por la noche, ponía alguna música en el coche. Hasta que acerté con una que me llenaba de una paz cálida que frenaba las preocupaciones y me hacía soñar con las cosas mejores.

Era la música de JANET BAKER. Tiene una voz redonda, diáfana, sugerente que interpreta con exactitud. Es una voz de la que te puedes fiar porque sin artificio alguno te cuenta cómo el autor vio la obra.

Hay obras de Häendel, claro, pero también de los clásicos italianos olvidados. Schuber, R. Strauss, Brams,... ¡Qué maravilla!

Su voz te roza. No quiero decir que sea sensual porque lo que roza no es la piel del cuerpo (hay voces eróticas claro), lo que roza son algunas fibras de muy adentro que se complacen en danzar suavemente por los pliegues del alma.

Con ella me he vuelto hacia la música de nuevo, porque la lluvia no llega y ya he regañado con ella, ¿qué le pasa? ¿por qué no viene? ¿a qué viene tanto calor? En fin. La voz de Janet me refresca, verdaderamente, y me vivifica en estas noches.

domingo, 21 de noviembre de 2010

169. V ENCUENTRO DE COROS PARROQUIALES


Pues, sí. Ya van cinco años.

En mi afán de poner en contacto a la gente y que ellos mismos muestren su valor y ganen en autoestima, ideé poner en contacto a los COROS PARROQUIALES del arciprestazgo.

No es un concurso, claro. Es un encuentro.

Cada año los sacerdotes nos ponemos de acuerdo dónde vamos a celebrarlo. También del tema de las canciones y luego, cada coro lo interpreta a su estilo. Este año eran canciones para la Comunión de la Misa. Siempre, cada coro interviene con dos canciones.


En el arciprestazgo hay 13 parroquias la mayoría en poblaciones muy pequeñas. Este año nos hemos reunido 8.

El encuentro sirve para rezar. Escuchar con atención las canciones religiosas, y meditarlas es un rato de oro de oración. Nuestro primer objetivo es felicitar y bendecir a Jesucristo, nuestro Señor al queremos de verdad por que Él mismo nos enseñó a amar por su entrega total en la Cruz.

Luego vienen los objetivos de la música. Es un modo de renovar las canciones de las parroquias. Es un modo de aprender canciones. Es un modo de compartir algo importante.

Pero sobre todo, es un modo de agradecer a los seglares, sobre mujeres, su trabajo de servicio a las comunidades en la liturgia a lo largo del año. Lo normal es que los coros ensayan una vez por semana y asisten a la misa parroquial. Es muy hermoso.

Al final los sacerdotes que les vamos acompañando en las parroquias les felicitamos y les damos la bendición.

Lo normal es que la parroquia donde vamos invite a un chocolatillo. Hoy en Lagartera se han pasado. Un chocolate caliente y rico y luego churros, los que quisieras. ¡Uf, como nos hemos puesto!

domingo, 9 de mayo de 2010

145. FALLA



Hoy me tomé un día libre después de varios meses. Mis días libres tienen que ver con el cine, con los museos y, una vez al año (lo siento), con un concierto de música sinfónica.

La última película que vi fue en Diciembre. Siento haber perdido AVATAR. En fin.

Pero el coche tiene un transmisor de radio y cds buenísimo. He escuchado como si fuera la primera vez una versión de las NOCHES EN LOS JARDINES DE ESPAÑA que es una maravilla. Les cuento.

Si quieren escuchar música impresionista es bueno saber de Debussy pero escuchen bien a Falla. Si desean deleitarse con una partitura brillante es bueno conocer a Rimsky-Korsakoz, pero les ganará el corazón Manuel de Falla. Si lo que les interesa es la música del folklore transfigurada en sinfonías, ahí tienen las mazurcas, polkas y danzas eslavas de Dvorak, pero no hay nada comparable con las danzas y canciones españolas de Falla.

En una ocasión estuve en Altagracia, (Córdoba) Argentina. Un compañero que conocía mis aficiones musicales me llevó a la casa donde murió Falla, en pleno campo, rodeada de árboles. Hay una lápida que lo dice, pero la cancela estaba cerrada a cal y canto.

Os propongo esta semana dedicar media hora a Falla. Las noches en los jardines de España viene durando 25 minutos…

martes, 26 de mayo de 2009

101. CANCIÓN SIN PREMIO


Voy retrasado. Ya más de quince días que no ando conectado con todos vosotros. Pido disculpas.

Muchas actividades y suficientes preocupaciones que son las que roban el tiempo interior. Me voy rehaciendo.

Vi el festival de canciones de EUROVISIÓN. Lo que más me gusta es escuchar los distintos países, saber que existen y participan en una acción común. Luego busqué en internet: Moldavia, Lituania, Letonia,… y los paises del Báltico: Macedonia, Montenegro, Bosnia, Albania, Serbia, Croacia. Aunque esto del festival, al menos desde España, es una baratija.

Bueno el caso es que Israel le pidió a una de las cantantes buenas, muy querida en España, Noa, que fuera ella la que representase al país. Ella les dijo que sí con una condición que cantara con ella una muy buena cantante palestina, Mira Awad. Y así fue.

Una canción muy hermosa. Ambas vestían de negro, muy elegantes. Hicieron un gesto conmovedor, litúrgico: en un momento acercaron sus manos abiertas, palma con palma pero se detuvieron a cinco centímetros una de otra ¿Qué muro se puede mantener en el aire?

Como es natural estas densidades humanas no son valoradas por los que hacen, dirigen y votan el festival de EUROVISIÓN. No ganó, claro.


La canción se titula: Ha de haber otra manera (There must be another way).

domingo, 22 de marzo de 2009

94. VARIACIONES DIABELLI



Me gusta la música, creo que toda música, aunque tengo preferencias. Muchas veces pongo la radio en el coche, porque me gusta que la música me sorprenda y no elegirla.

A veces me engancho en radio clásica de RNE. Esta semana escuché una historia de Beethoven que me dejó maravillado por la capacidad de la genialidad humana.

Resulta que al final de la guerra entre Napoleón y el imperio austro-húngaro quedó aquella tierra devastada y la gente pobre, humillada, enferma, abandonada,… lo mismo que hoy en los países en guerra.

Diabelli era un impresor y músico. Ideó una forma de ayudar a los huérfanos y viudas de guerra. Eligió un pequeño vals de su invención y se lo mandó a los grandes músicos: Beethoven, Schubert. Humel,… Les pedía que hiciesen una variación de su música y luego lo publicaría todo. Lo que recogieran lo daría como donativo.

Beethoven mandó tu trabajo. No era una variación, ni dos, ni diez. Eran 33 variaciones sobre aquel tema: una genialidad. Diabelli no esperó más para editarlo y recogieron una buena cantidad de dinero.

Además de ser un gesto solidario, estas variaciones que se conocen con el nombre del editor: Diabelli, es una de las piezas más importantes de toda la música para piano. Junto a esta composición se coloca otra de Bach y… ya.


Recordaba aquello de Jesús en el evangelio: Cuando se pidan una camisa, da también los pantalones. Cuando te pidan caminar cinco kilómetros, acompaña treinta. Beethoven era de estos genios desbordantes, solidarios, creyentes, apasionados.

lunes, 15 de diciembre de 2008

81. CONCIERTO DE NAVIDAD




He disfrutado con mi gente.

Es como comenzar con ellos un lenguaje que conocía y casi olvidado. Me comentaba un grupo que la música en directo nada tiene que ver con la grabada. Que nunca habían estado escuchando a un coro.

Ángel Luís, 17 años, me decía que si alguien le decía que le regalaba un disco de aquella música él le iba a decir: Dos, dame dos.


La Coral Jacinto Benavente pertenece al conservatorio de música de Toledo y está subvencionada por la Diputación Provincial. Para la ocasión la Caja Castilla La Mancha se unió en las ayudas.

Nos deleitó con un recital de villancicos castellanos del s. XV y de los populares que cantamos en Navidad. Luego, una segunda parte con canciones religiosas con órgano de los mejores: Bach. Mozart, Häendel. Terminó con Va pensiero de Verdi y el Aleluya de El Mesías como propina.

La directora, una mujer delgada y fuerte de Noblejas, que bailaba la música que dirigía, me decía que cuando terminan una canción y se vuelve para saludar, muchas veces ocurre que empieza a faltar gente y que en esta ocasión todos estuvimos hasta el final.

Es la primera vez que hemos tenido una EXPERIENCIA musical en nuestro templo parroquial de EL CASAR DE TALAVERA y no será la última. La gente quedó encantada y el coro también. Nos han prometido que la próxima vez vendrán con la orquesta. ¡Qué maravilla!


Al final felicité al alcalde porque podría haber organizado muchas otras cosas para inaugurar los locales del gobierno local y ha querido que sea esto: una experiencia musical religiosa en nuestra Iglesia.

lunes, 2 de junio de 2008

56. 63 MÚSICOS


El miércoles recibimos en nuestro templo parroquial a dos agrupaciones de cuerda de la ESCUELA DE MÚSICA DE TALAVERA, con cuatro de sus profesores, en total 63 personas.

Pero, la mayoría son personas en crecimiento. Una de las agrupaciones eran adolescentes y la otra eran niños. Todos unidos en tres voces: violines, violas y violonchelos. Llevaron también un piano para apoyar alguna de las piezas que interpretaron.

Nuestra gente de Gamonal, siempre acogedora, estuvo a la altura de la invitación, nuestra pequeña iglesia se llenó de gentes. De niños y bebés, también. Las mamás quieren participar y no van a dejar los pequeños en casa. Además, saben que en la Iglesia son bien recibidos aunque alboroten un poco.

Al final le pregunté a Laura, que es de Gamonal, tiene 11 años y toca la viola, qué le había gustado más y sí, el Canon de Pachelbel a toda la orquesta y el Júpiter de Holst a la agrupación de jóvenes fueron las mejores piezas de una hora y cuarto de concierto.

Ese día celebrábamos la novena al Corazón de Jesús y el concierto fue nuestro ejercicio de fe y arte al Señor Jesús.

En la despedida les ofrecí nuestro templo para cuantas veces quisieran porque educar en la música a un grupo de niños y jóvenes hoy, tiene valor.

domingo, 27 de enero de 2008

MUSICAS, TRES


(Para el guión de un corto urbano)

En silencio. Desde sepia fundido a foto en sepia: violinista. Un hombre, pelo cano y recortado, lo mismo la barba. Baja estatura, más bien flaco. Podría ser rumano. Está preparado por tocar.

Desde foto sepia fusión a color real. Cuando aparece el retrato, comienza a tocar, son notas del otoño de las Cuatro Estaciones de Vivaldi.

Una vez que empieza la música, se aleja el zoom. En primer plano, desenfocadas, varias cabezas aparecen de espaldas: gente subiendo por la escalera de la estación del metro SOL de Madrid.

Sonido real. Un muchacho se para ante el violinista. Cámara a primer plano del rostro del muchacho. Tiene los ojos cerrados y sonríe. Luego se da media vuelta y sigue a su derecha (cámara al paso: ojos del muchacho). Según avanza a la izquierda aparece un kiosco de souvenirs (Va desapareciendo la música de Vivaldi). Se llama LINEA CERO, colgados del mostrador y de las viseras bolsos y cinturones, muchos colores, todos los colores, colores abigarrados. Dentro del kiosco no hay nadie y está oscuro.

Suena música disco que viene del kiosko, retumban fuertes los bajos. El muchacho baila con la música. La gente se aparta y le mira fríamente. Una niña que va de la mano de la abuela sale corriendo y se pone a bailar con el muchacho. Se ve venir a un agente de seguridad del metro. El muchacho lo ve y sigue de frente.

Pasillo, fotos de los carteles de publicidad, se puede añadir una colección en plan flash. Según avanza por el pasillo, se va perdiendo la música disco y suena el acordeón de un señor sentado en el ángulo del pasillo. Está tocando un tango: Adiós muchachos. Caja de zapatos delante con algunas monedas. La gente pasa y no se para. El hombre del acordeón tiene cara de funcionario: angulosa, indiferente, seria,... toca muy bien el tango pero su rostro no dice nada, quizá está en otro lado.

El muchacho se sienta en cuclillas delante de él y escucha complacido. Primer plano del acordeón y las manos del artista. Zoom atrás. Se ve al muchacho sentado en cuclillas y al señor más alto, sentado en la silla azul plegable.

Se fija lo foto. Se funde a sepia. Mientras suena el tango, sobrescrito, aparecen estos versos del poema EN LA PLAZA de Vicente Aleixandre:

Baja, baja despacio y búscate entre los otros.

Allí están todos, y tú entre ellos.

Oh, desnúdate, y fúndete, y reconócete.

Entra despacio, como el bañista que, temeroso,

con mucho amor y recelo al agua,

introduce primero sus pies en la espuma,

y siente el agua subirle,… .

jueves, 19 de julio de 2007

MOZART

La música de Mozart engancha. Lo mejor es poner la música y casi no prestarle atención. ¡Verás, cuando menos te lo esperes, ya la estás tarareando! No es música comercial, ni fácil. Es pegadiza, en cierto modo. Me ha ocurrido, al despertarme en la noche, que estaba canturreando alguna melodía que había quedado grabada en el disco duro mental-sonoro.

Mozart me descubre lo que es la música, porque él mismo se deja llevar por la música. Es uno de los músicos que mejor conoce la relación entre melodía y ritmo.

Mozart es marchoso. Es brillante. Sofía Loren en un diario de ayer decía: No sólo hay que ser guapa sino que hay que saber brillar.

Mozart es verdaderamente un genio. Su música es obvia. Como te digo, uno la va cantando sin proponérselo, sin estudiarla.

Pero luego viene el espíritu Mozart. Su música te agarra la mano y te lleva a donde le parece. Unas veces es al puro divertimiento, otras al dolor a gritos, otras es un golpe dramático, un estallido de luz,…

Siempre te sorprende. Y es que pasar de lo obvio a lo genial es un don hermoso que el Espíritu del Señor concede de vez en cuando a algunos de nuestra humanidad para que nos quedemos asombrados ante la fuerza del Amor.