Ayer noche fue el cambio de hora aquí en
Europa para el horario de invierno. Una hora más. Por la tarde en las noticias
de la TV la gente decía cómo iba a ocupar ese tiempo. Por mi parte, lo tengo
claro, cuando tengo un ratito... ¡a la poesía que es lo mío!
Repasé algunos poetas actuales de Toledo
y Madrid. Algunos estilos son una preciosidad. Los contenidos me desgarran
porque surgen a veces de nada para
terminar en nada ¡un dolor sin esperanza! Pero ahí está la gente de nuestro
mundo.
Así, pues, sumérgete y navega.
ANA DELGADO CORTÉS (Madrid, 1973)
Castellana
meseta
Castellana, plana y grave,
se me muestra esta meseta recta,
paralela y roma, horizontal, dormida.
Cortada en retales y acostada bajo el cielo,
parda y extensa,
se destila en cereal silencio y,
sin embargo,
de su matriz lineal, de un mar sin olas,
le amanece y la interrumpe
un árbol solo,
un tiempo vertical, un sueño en vela,
un soplo y una luz que al sol converge.
se me muestra esta meseta recta,
paralela y roma, horizontal, dormida.
Cortada en retales y acostada bajo el cielo,
parda y extensa,
se destila en cereal silencio y,
sin embargo,
de su matriz lineal, de un mar sin olas,
le amanece y la interrumpe
un árbol solo,
un tiempo vertical, un sueño en vela,
un soplo y una luz que al sol converge.
JORGE
ELGARRESTA (Madrid, 1945)
Lo que no somos
No puedo prescindir de la televisión
porque estoy solo,
no puedo prescindir del ruido
porque no me oigo a mi mismo,
no puedo prescindir de lo que no soy
porque no sé lo que soy.
Los remolinos de otoño
se llevan las hojas prendidas de su cintura
a conocer los únicos lugares que yo desearía conocer,
a bailar con quien únicamente querría bailar.
Si fuera viento u hoja
sería también mi propia melodía.
Si no tuviera que inventar el mundo
tal vez me reconocería en él.
porque estoy solo,
no puedo prescindir del ruido
porque no me oigo a mi mismo,
no puedo prescindir de lo que no soy
porque no sé lo que soy.
Los remolinos de otoño
se llevan las hojas prendidas de su cintura
a conocer los únicos lugares que yo desearía conocer,
a bailar con quien únicamente querría bailar.
Si fuera viento u hoja
sería también mi propia melodía.
Si no tuviera que inventar el mundo
tal vez me reconocería en él.
BEATRIZ VILLACAÑAS (Toledo, 1964)
Sandalias
nuevas
Es inútil creer que un poema
permanece siempre igual a sí mismo.
Es un pájaro inquieto, superviviente
de climas variables.
Un fuego que se alimenta de palabras
y engendra multitud de ecos diferentes.
Es inútil creer que un poema
permanece en la página
atado a cada una de sus letras.
Es un nómada. Siempre nuevos sus pasos,
puede sentarse a nuestra mesa
como un huésped bíblico.
Un hijo pródigo.
Un zumo que tú exprimes.
Es inútil creer que un poema
permanece siempre igual a sí mismo.
Es un pájaro inquieto, superviviente
de climas variables.
Un fuego que se alimenta de palabras
y engendra multitud de ecos diferentes.
Es inútil creer que un poema
permanece en la página
atado a cada una de sus letras.
Es un nómada. Siempre nuevos sus pasos,
puede sentarse a nuestra mesa
como un huésped bíblico.
Un hijo pródigo.
Un zumo que tú exprimes.
Un niño que estrena unas sandalias.
Cuando lo encuentres
no te arrodilles como ante el oráculo.
Camina junto a él.

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