martes, 14 de septiembre de 2010

161. JUAMPE Y MAMEN



El sábado tuvimos boda en la pequeña y muy hermosa iglesia de El Casar de Talavera.

Hace diez años se hicieron novios y hace cuatro viven juntos. En su vida les visitó el dolor y ahí fue que nos conocimos.

Juampe es vigilante privado y debe hacer un número determinado de horas de gimnasia para ejercer bien su profesión. Un día al final del entrenamiento de kárate recibió un golpe en la base del cuello. Por delante, en el lado izquierdo. Tomando una cerveza, al rato, con Mamen comenzó a ponerse mal, se asfixiaba y su novia tuvo que llevarlo corriendo a urgencias del hospital porque se ponía cada vez peor.

Tan mal, que entró en coma al llegar al hospital. Los músculos golpeados se habían inflamado ahogándole.

Después de una semana en coma, se fue mejorando y cuando despertó, estaba Mamen con él a su lado y al verla le dijo: ¿Quieres casarte conmigo?


Por mi parte, fui al hospital un día y me encontré por el pasillo a la pareja, venían felices porque los médicos le habían dado el alta. Ese día me dijeron que querían casarse por la Iglesia.

Pero ahí no acabó la cosa. Hace siete meses estaba Juampe trabajando en horario nocturno en una empresa de electricidad. Sufrió un asalto, los ladrones le golpearon y le maniataron. Así estuvo hasta que los compañeros al dejar de recibir la llamada de seguridad a cada hora se presentaron en el lugar y lo pudieron recuperar aunque quedó muy maltrecho de ánimos.

Mamen es maestra de infantil cerquita de aquí y siempre ha sido colaboradora de la parroquia. Sobre todo, en las actividades que hacíamos en la Jornada de la Paz cada año.

La primera lectura de la boda la tomé de EL CANTAR DE LOS CANTARES. El verso dice así:

El amor es más fuerte que la muerte
y el deseo más obstinado que el abismo.

No hay comentarios: