
Dani hoy ha hecho su tercera-primera comunión, ¡qué maravilla! Es el monaguillo de la iglesita de El Casar de Talavera. Os cuento varias de hoy mismo ¿será por el Espíritu Santo?
1. Entra corriendo en la iglesia y le hago stop. Le digo que hay que saludar a Jesús cuando entramos en su casa. Derechito se va delante del sagrario junta las manos e inclina la cabeza (con su pequeña cresta) y dice: NI HAO. Le llamo a ver qué pasa y me cuenta que es ¡Hola! en chino. Resulta que en su curso del colegio tiene dos compañeros chinos y ya ha aprendido a decir hola y adiós. Así que ya sabéis: Inclinaos y decid: NI HAO.
Entramos en la sacristía y me pregunta: José Ramón, ¿los chinos conocen a Dios? Le digo que sí que Dios se manifiesta a todos, a cada uno en su país y en su idioma. Le explico que Jesús es el que nos ha hablado más claro de Dios porque nos ha dicho que es su Padre y por eso, que es nuestro Padre.
2. En la misa después de la comunión vino con la bandeja dorada al altar, pero en vez de dejarla allí, aprovechó un rayo del sol que se colaba por la ventana y se puso a hacer escardillos dorados en la pared de piedra. ¡Pura poesía en acción!
3. Al final de la misa me abordó de nuevo con profundas preguntas teológicas. Me dijo: A ver, ¿si Dios creo todo de la nada donde ponía los pies? Y juntaba los suyos haciendo efecto real de apoyarse en algo. Le contesté que Dios era el único que no dependía de nada, que estaba en sí mismo y que era seguridad en sí mismo. Que de él salía toda la fuerza donde todo el universo se apoya. Le dije que no sabía explicarlo mejor pero que así era. Él se puso contento porque no hay servicio mejor que dar respuestas realistas y verdaderas (nunca ilusorias) a los niños.
Otro día os contaré cómo le gusta imitar el ruido de los fórmula-1.
1. Entra corriendo en la iglesia y le hago stop. Le digo que hay que saludar a Jesús cuando entramos en su casa. Derechito se va delante del sagrario junta las manos e inclina la cabeza (con su pequeña cresta) y dice: NI HAO. Le llamo a ver qué pasa y me cuenta que es ¡Hola! en chino. Resulta que en su curso del colegio tiene dos compañeros chinos y ya ha aprendido a decir hola y adiós. Así que ya sabéis: Inclinaos y decid: NI HAO.
Entramos en la sacristía y me pregunta: José Ramón, ¿los chinos conocen a Dios? Le digo que sí que Dios se manifiesta a todos, a cada uno en su país y en su idioma. Le explico que Jesús es el que nos ha hablado más claro de Dios porque nos ha dicho que es su Padre y por eso, que es nuestro Padre.
2. En la misa después de la comunión vino con la bandeja dorada al altar, pero en vez de dejarla allí, aprovechó un rayo del sol que se colaba por la ventana y se puso a hacer escardillos dorados en la pared de piedra. ¡Pura poesía en acción!
3. Al final de la misa me abordó de nuevo con profundas preguntas teológicas. Me dijo: A ver, ¿si Dios creo todo de la nada donde ponía los pies? Y juntaba los suyos haciendo efecto real de apoyarse en algo. Le contesté que Dios era el único que no dependía de nada, que estaba en sí mismo y que era seguridad en sí mismo. Que de él salía toda la fuerza donde todo el universo se apoya. Le dije que no sabía explicarlo mejor pero que así era. Él se puso contento porque no hay servicio mejor que dar respuestas realistas y verdaderas (nunca ilusorias) a los niños.
Otro día os contaré cómo le gusta imitar el ruido de los fórmula-1.
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