lunes, 23 de febrero de 2009

90. PURÉ AZUL



Antes de navidad fui con Teodoro a recorrer los caminos por donde iría la marcha misionera.

Teodoro es un compañero sacerdote, con 76 años, párroco de un pueblo y arcipreste. Cuando nos tocó presentar la terna de sacerdotes del arciprestazgo para que el obispo nombrara al arcipreste nos dijo que él aceptaría si estábamos todos de acuerdo en presentarlo. Así fue. Entre nosotros tiene valor de sacerdote hecho y derecho que sabe decir no a las autoridades y sabe defender a sus curas.

Pues bien, el día fue radiante. Las sierras de Gredos nevadas se reflejaban en el embalse de Navalcán como en un espejo.

De aquello me quedaron las ganas de irme un día de fotos al embalse para retratar esa belleza.

Hace unos días el compañero y hermano Jesús María, me dejó su cámara: una Canon EOS 400D con su teleobjetivo: 70-300 mm con estabilizador. Una gozada.

El sábado pasado me preparé un bocadillo de tortilla francesa con jamón, otro de lomo, tres naranjas y la botella de agua, me puse el chándal, agarré el trípode y allí que me fui. Pero…

Hacía sol y buen tiempo y una especie de neblina espesa, como un puré azul, casi, casi ocultaba las cumbres de Gredos nevadas. En fin. Pero eso no dificultó la tarde plácida, silenciosa, hermosísima, que viví sentado junto al embalse mirando a Gredos, mientras las carpas, grandotas, daban zapatazos sobre el agua.

No hay comentarios: