domingo, 15 de febrero de 2009

89. MONTE DO CLERIGO


Esta semana no he metido mi particular diario en el blog. Estuve dando un curso con el amigo Luís, en el Algarve portugués, en Ferragudo, frente a Portimâo en la pequeña ría del Adrade que es como una balsa para niños. En el lado oriental Ferragudo y las playas. En la parte occidental el puerto pesquero, el puerto turístico, los hoteles,… Un enclave turístico impresionante.

El grupo se componía de 20 personas, religiosas, catequistas, coordinadores de liturgia, animadores de grupos juveniles,… gente que se entrega por la Iglesia, porque todo vaya bien, porque entienden que hay que colaborar en todo lo que se pueda. El mensaje que les compartía es que la pastoral de las vocaciones es cosa de ellos, porque ellos están en contacto con la mies. Son la voz del Señor para muchos que necesitan oír su llamada.


Al final, como cada año, una semana de retiro. ¡Qué maravilla! Las gentes de la casa me cuidaron como un tesoro. Es casa de pastoral de la Diócesis de Faro y ofrece ese servicio a todos los grupos y agentes de pastoral. Por mi parte, entré en reflexión, en revisión de vida, en conversaciones a lo profundo, cuando uno se pone en sí en carne viva y ante el buen Jesús.

Un día me dediqué a conocer aquella costa hasta el Cabo de san Vicente. ¡Una maravilla! ¡Cómo disfruté! Entre muchos regalos del Señor en ese día, la playa y el pueblecito Monte do Clérigo. Es un lugar apartado hasta decir basta. Desde luego es de los pocos sitios que conozco que sirven para esconderse. El Atlántico bravío, frío y grandísimo. Rompe a banderazos en la playa, en los murallones de roca que se levantan frente al mar.

Y, digo yo, ¿qué haría por aquí un clérigo? Desde luego o vino a esconderse o era ermitaño. Si fuera lo primero. ¿Se escondería del obispo? ¿Del gobernador? ¿De las gentes? ¿Habría robado en una parroquia? ¿Habría robado un corazón, una familia? Si fuera ermitaño, entonces sólo me cabe una pregunta, ¿Tenía un corazón de poeta tan grande que dejara todo para dejarse arrebatar por el horizonte abierto, tremendo y majestuoso de estas rocas, de estas arenas, de estas olas, de estos vientos, de este azul…? Quizá ni vino. Quizá ni existió y a alguien se le ocurrió el nombre.


Ya veis que hoy me dio por hacer historia. O sea, trabajar en el telar de los nombres y las observaciones incompletas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Obrigado por tudo o que nos ensinou, pela partilha e reflecção que nos ajudou a fazer.
Domingos, Algarve, Portugal.

Anónimo dijo...

Faço minhas as palavras do Domingos, um fim-de-semana muito proveitoso!!!!

Já fiz várias formações, mas esta foi a primeira em que senti que realmente a formação tinha objectivos concretos e não teóricos!

A Igreja precisa disto, precisa de mais acção e menos teoria.

Aos nosso formadores o meu muito obrigado e os meus parabéns! Foi realmente um privilégio tê-los conhecido!

Um Abraço,

Sofia Costa
(Silves)

Anónimo dijo...

Amigo P. José Ramon,
Saludos desde Faro!
Gostei bastante da sua presença entre nós e do seu trabalho, que querendo Deus há-de dar muitos frutos...
Conte com a nossa oração e amizade e visite-nos sempre que queira!
Dios te bendiga!

Padre Pedro

Unknown dijo...

Olá, Sr.Padre Ramon!Tudo bem com o Sr?Agrdeço-lhe muito por aquele fim de semana. Foi muito bom.A maneira de falar e de explicar são muito parecidas com A Irmã Alda Rego, com quem fiz o curso Geral de Catequese.Têm uma maneira muito pr´pria de falar e que não cansa ninguém. Gostei muito de o ouvir.Não cansa as pessoas.A Irmã Alda é assim.Nunca nos cansamos de a ouvir.Ela marcou-me muito no meu curso e agora o Sr.Padre.
Gostou do almoço? Quando quiser a nossa casa estará sempre à sua disposição.Um beijo para o Sr. e um abraço do Padre Soares.Maria José - Ferragudo.