Ayer volvíamos de la excursión de la parroquia a san Juan de Ávila, en Montilla, y de visitar Córdoba. Lo pasamos muy bien.Para nosotros Córdoba fue tres cosas y un ambiente. A principios de Julio y con la información consumista de algunos metereólogos y algunos médicos todo el mundo tiene claro que tiene que hacer muchísimo calor allí en estas fechas. Menos mal que la realidad es más grande que nosotros y nos desborda. Hizo un calor sabrosón y apacible y gozamos de un vientecillo en las tardes que disipaba todo temor.
Tres cosas de Córdoba nos enamoraron: la Mezquita, Medina Azahara y La Bulería, un tablao flamenco que nos acogió en la noche del sábado para gozar de ritmos, voces, bailes.
Antonio, el conductor, fenomenal. Nos puso una película a la vuelta. Se titula: OJOS SIN LUZ.
De EL FARY yo sabía que cantaba canción española y alguna vez me había detenido a ver alguna canción en TV. Murió hace unas semanas de cáncer a los 69 años. La gente lo ha sentido.
La película es un retrato, una especie de autobiografía. Se puede resumir diciendo que EL FARY, se nombró así por su admiración a Rafael Farina, es un buen hombre y un buen cantante o al revés, que da igual. ¡Qué maravilla! Quiso hacer esta película para decirnos que lo único importante en la vida es hacer el bien a quien te rodea y para ello, uno pone todo lo que tiene con ese fin. Y que para lograr ese fin hay que ser un buenísimo profesional, en este caso del cante.
Llegamos con paz y con ese mensaje de bien en el corazón para comenzar los trabajos y la semana.
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