domingo, 24 de junio de 2007

HORAS DE PATIO


El poyo bien tallado
de lluvias y quemaduras
consiente la sombra verde
de la parra herborizada.

Estoy de espaldas a las ventanas.
Sólo la puerta del patio de par en par
a este regalo húmedo,
embrisado, silencioso.

Estoy en el anillo periférico
danzando, mecido,
y un día este clima verde
me llevará al sumidero
y me depositará en el cieno profundo
donde tenderé mi piel reseca.
Amaneceré
a la eterna algarabía de los latidos.

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