domingo, 17 de junio de 2007

PERFUME ECOLÓGICO

Tiene cinco o seis años. Me ha sorprendido esta mañana de domingo. Cuando vino a misa me trajo un frasco pequeño y me ha dicho que era un perfume que había hecho él. He abierto el frasquito y he olido un suave olor de jabón de hierbas.

Su madre me ha dicho que ha estado en una granja ecológica y que los pequeños habían hecho frasquitos con perfume. Se lo devolví y me dijo: Es para ti. Así me lo ha asegurado su madre. He dado un abrazo al pequeño en la puerta de la Iglesia.

A veces nos preguntamos qué tiene un niño en su cabeza, en su corazón. Como somos mayores ya se nos ha olvidado. Pero hoy tengo una respuesta: La inocencia de un niño se parece al suave olor de un jabón de hierbas.

Recordaba a María la del perfume de nardos en los pies del Señor. En medio de sus cadenas había un rincón inocente, libre, purificado. Desde ahí se acercó al Señor y le ungió los pies con otro perfume denso, cálido y chisporroteante.

No hay comentarios: