domingo, 27 de mayo de 2007

EL NOVIO DE LA BODA

Hoy hemos celebrado el sacramento de la confirmación, 24 adolescentes. Un buen grupo. El mayor, 17 años, 12 de 16 años, 9 de 15 años y 2 de 14. Al 50% de hombres y mujeres. Uno de ellos trabaja de albañil y otro está haciendo prácticas de fontanero. Los demás estudian ESO.

A lo largo de dos años nos hemos acompañado. La mayoría de las reuniones terminaba cansado. Su inquietud, sus ganas de jugar, su rebeldía instintiva, sus hormonas, me hicieron perder pie en varias ocasiones. Pero hemos llegado a la meta. Es verdad que en colaboración con sus padres. La mitad de los jóvenes que han recibido el sacramento de la Confirmación seguramente no hubieran llegado si no es porque sus padres han querido que llegaran. Me siento muy feliz por eso.

Hoy la celebración ha estado muy hermosa, ellos participando entre sorprendidos y emocionados, a veces aburridos. Siempre dispuestos a seguir la guía de la Celebración.

Vito, canta en el coro y lee la segunda lectura de la misa del domingo que celebramos los sábados, ha comentado: Hoy el cura parece el novio de la boda.

Me ha llegado dentro. Me siento feliz de que me haya dicho eso. Porque no quisiera, como algunos sacerdotes, parecer un pariente arrimao (con bastantes deseos de aprovecharse de la situación) o un primo lejano del padrino que en realidad ni le va ni le viene la boda.

¿Me habrá visto enamorado de mi novia (Porque tengo claro que mi novia hermosa es esta comunidad de Gamonal-El Casar de Talavera. Porque, además tengo 33 años de cura)? ¿Me habrá visto dispuesto a que todo vaya bien? ¿O quizá preocupado porque falta el vino?
Sea como fuere es de las cosas más bonitas que me han dicho últimamente y me he colocado esa medalla en el centro del pecho para compartirla con Jesús: EL ESPOSO.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué bonito. No es extraño!, las veces que me han hablado de ti o yo de ti la primera palabra que se me viene es "entregado", lo bueno es que lo sigas viviendo así día a día.besos