Película paraguaya producida
y dirigida allí. Por jóvenes y para jóvenes. O sea para todos. Con una música
excelente. Con una ironía, más bien sarcasmo corrosivo, que conmueve y hace pensar.
Me recordó muchos días
pasando entre los puestos de los mercaditos en la ciudad de México, de Lima, de
La Paz. Todos se parecen. Son el mismo idioma: la pobreza.
Os cuento. Por supuesto
os animo a que la veáis. Es un película sobre el mundo pobre de latinoamérica
donde los jóvenes (¿queda alguien más?) son los protagonistas.
¡¡Qué mazazo al mundo de
los adultos!! Adultos metidos en la mentira, en la corrupción del dinero, donde
la vida no vale nada, en la crueldad, en la suciedad hasta las cejas.
¡¡Qué grito a los jóvenes
de todo el mundo a defender la vida!! La vida y el amor.
Grito a los jóvenes
latinoamericanos: ¿DONDE VAIS DEL BRAZO DEL MACHISMO?
Mucha ternura, muchas
ansias y muchos recuerdos.
Alguna reflexión os dejo.
Los pobres no tienen
soluciones. No tienen alternativas. Por eso son pobres. Pero, además, por eso,
viven en el filo de la vida. Acosados en todo momento por la muerte ¡ya! (Los
mismos protagonistas se horrorizaban: ¡HA DISPARADO EN SECO!). Pero los pobres
salen adelante ¿en qué consiste el milagro? En que la vida les ofrece en los
momentos de mayor peligro una salida que nosotros occidentales y del primer mundo
no podríamos saber que es una salida. Pero ellos retuercen el argumento a la
vida y salen justamente por la puerta que parecía imposible salir.

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