
Ha llegado el otoño. El sol se guarda.
Salmodia la tórtola en la palmera
maitines y la brisa friolera
se cobija bajo las hojas pardas.
Salgo al patio, la parra lacia tarda
en despedir las pámpanas someras,
atrás, distraída, la enredadera
se empina y balancea, aún gallarda.
Se acerca la nostalgia más que quiero
y un nudo de adioses en la garganta
me coge desprevenido y ligero.
Me dejo llevar y la luz espanta
recuerdos de olor acre prisioneros,
Salmodia la tórtola en la palmera
maitines y la brisa friolera
se cobija bajo las hojas pardas.
Salgo al patio, la parra lacia tarda
en despedir las pámpanas someras,
atrás, distraída, la enredadera
se empina y balancea, aún gallarda.
Se acerca la nostalgia más que quiero
y un nudo de adioses en la garganta
me coge desprevenido y ligero.
Me dejo llevar y la luz espanta
recuerdos de olor acre prisioneros,
y apacible, los quebrantos levanta.
1 comentario:
Jose Ramón: no conocía tu faceta de poeta. Sinceramente me agradan bastante. Son poesías muy expresivas y con mucho sentimiento, su literatura de gran nivel.
Supongo que tendrás más poemas, recopílalos y ¿por qué no? publicarlos.
Un abrazo, Ricardo
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