
Esta semana he sido testigo y co-actor de varias historias. Os contaré una de ellas, la que me parece más hermosa.
Son dos hermanos, la mayor tiene 19 años y el pequeño tiene 13. Son latinoamericanos y viven entre nosotros. Hace poco más de un año la hermana mayor se casó entre amigos (se prometen amor, se entregan los anillos y para todos, sin pasar por el juzgado o por la Iglesia, son verdadera pareja). Con el muchacho con quien forma pareja tuvieron una niña preciosa.
Cuando llegó la niña, la familia del padre le dio habitación en su casa de tal modo que acogieron a esta joven mamá y a su hijita con todas las consecuencias.
Ahora me cuentan que van a construir una casita en un terreno de los papás (os diré que el papá del muchacho padece cáncer desde hace años y quien trabaja es la mamá). Y han pensado hacer una habitación para que viva el hermano menor con ellos.
¿Qué os parece? Decía Jesús que lo importante es amar. Que al final de nuestra vida nos preguntarán si hemos dado de comer al hambriento, si hemos dado casa al peregrino, si hemos visitado a quien estaba en la cárcel.
Hay muchas personas en nuestro mundo que viven en necesidad y que sin hacer aspavientos dan lo tienen a los otros sin saber que eso es lo que dice el Evangelio. Lo hacen por pura humanidad, porque eso les sale de sus entrañas.
¡Ánimo, mi querida gente! ¡Nos salvamos por el amor recibido y por el amor que entregamos!
Son dos hermanos, la mayor tiene 19 años y el pequeño tiene 13. Son latinoamericanos y viven entre nosotros. Hace poco más de un año la hermana mayor se casó entre amigos (se prometen amor, se entregan los anillos y para todos, sin pasar por el juzgado o por la Iglesia, son verdadera pareja). Con el muchacho con quien forma pareja tuvieron una niña preciosa.
Cuando llegó la niña, la familia del padre le dio habitación en su casa de tal modo que acogieron a esta joven mamá y a su hijita con todas las consecuencias.
Ahora me cuentan que van a construir una casita en un terreno de los papás (os diré que el papá del muchacho padece cáncer desde hace años y quien trabaja es la mamá). Y han pensado hacer una habitación para que viva el hermano menor con ellos.
¿Qué os parece? Decía Jesús que lo importante es amar. Que al final de nuestra vida nos preguntarán si hemos dado de comer al hambriento, si hemos dado casa al peregrino, si hemos visitado a quien estaba en la cárcel.
Hay muchas personas en nuestro mundo que viven en necesidad y que sin hacer aspavientos dan lo tienen a los otros sin saber que eso es lo que dice el Evangelio. Lo hacen por pura humanidad, porque eso les sale de sus entrañas.
¡Ánimo, mi querida gente! ¡Nos salvamos por el amor recibido y por el amor que entregamos!
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