
El día 27, por la mañanita dije misa con los abuelos y abuelas de la Residencia de la 3ª edad de El Casar.
Cantamos villancicos y les animé a vivir sin miedos y al desnudo. Ellos lo entienden bien. Me despedí con un beso y un buen apretón de manos. Agustina, tiene 82 años y el 9 de diciembre pasado murió su marido. Me cogió de la mano, está ciega, y me pidió que me sentará sin más permisos, con esa fuerza de la voluntad de muchos años. Y me contó una bellísima historia que me emocionó.
El día de la Inmaculada por la tarde, le dio a mi marido una bajada de tensión. Como estaba muy flojito me senté en su cama para pasar así la noche. Él lo comprendió y me mandó acostar. Pero yo me resistía. Entonces él me dio el beso más cariñoso que nunca me ha dado nadie. Luego me acosté y por la mañana había muerto mi Pedro.
Con los ojos llorosos sonreía mi querida Agustina. Yo también sonreía con esa emoción fuerte y saludable que da el encuentro con el ser humano en su belleza, en su hermosura. Le di un abrazo de despedida hasta que nos veamos.
Este domingo celebramos la Sagrada Familia y para la Jornada de la Paz el Papa ha puesto este año este lema: FAMILIA HUMANA, COMUNIDAD DE PAZ.
Cantamos villancicos y les animé a vivir sin miedos y al desnudo. Ellos lo entienden bien. Me despedí con un beso y un buen apretón de manos. Agustina, tiene 82 años y el 9 de diciembre pasado murió su marido. Me cogió de la mano, está ciega, y me pidió que me sentará sin más permisos, con esa fuerza de la voluntad de muchos años. Y me contó una bellísima historia que me emocionó.
El día de la Inmaculada por la tarde, le dio a mi marido una bajada de tensión. Como estaba muy flojito me senté en su cama para pasar así la noche. Él lo comprendió y me mandó acostar. Pero yo me resistía. Entonces él me dio el beso más cariñoso que nunca me ha dado nadie. Luego me acosté y por la mañana había muerto mi Pedro.
Con los ojos llorosos sonreía mi querida Agustina. Yo también sonreía con esa emoción fuerte y saludable que da el encuentro con el ser humano en su belleza, en su hermosura. Le di un abrazo de despedida hasta que nos veamos.
Este domingo celebramos la Sagrada Familia y para la Jornada de la Paz el Papa ha puesto este año este lema: FAMILIA HUMANA, COMUNIDAD DE PAZ.
Mis hermanos jóvenes piensan que la vida se acaba a los 30 o a lo más a los 35. Ya veis, para llegar al beso más autentico y cariñoso del mundo lo mismo faltan algunos años. ¡FELIZ AÑO NUEVO!
1 comentario:
José Ramón: Felcidades por el aniversario, felicidades por la riqueza de tu alma y por la forma tan generosa que tienes para compartirla. Con cariño y admiración Maribel.
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