
Estuvimos en Lourdes del 2 al 4 de mayo pasado. Gocé un “puyero” como dirían mis gentes de Venezuela. Aprendí un montón de historias. Alguna os contaré.
Resulta que la Virgen se apareció en un cobijo de cerdos. Las grutas de Masabielle (piedras viejas) hacen un abrigo frente al río y allí los porqueros reunían las piaras. El lodazal era considerable.
Me parecen verdaderas estas apariciones por lo insólito de Dios y de la Virgen, ¡Oh, mi Dios insólito!. Una de las pruebas que yo descubro de la presencia de Dios es que “se aparece” donde nadie se lo puede imaginar. Las apariciones de Lourdes están en la línea de la cueva de Belén. Por mucho que los cristianos le diéramos vueltas nunca se nos ocurriría pedirle a la Virgen que se apareciera, ella es Inmaculada, Purísima, en un lugar de fango y miseria. ¡Qué maravilla! Claro que la Virgen María ya conocía, desde Belén, el abrigo, el olor, la oscuridad, el frío y el calor de una cueva de animales.
Resulta que la Virgen se apareció en un cobijo de cerdos. Las grutas de Masabielle (piedras viejas) hacen un abrigo frente al río y allí los porqueros reunían las piaras. El lodazal era considerable.
Me parecen verdaderas estas apariciones por lo insólito de Dios y de la Virgen, ¡Oh, mi Dios insólito!. Una de las pruebas que yo descubro de la presencia de Dios es que “se aparece” donde nadie se lo puede imaginar. Las apariciones de Lourdes están en la línea de la cueva de Belén. Por mucho que los cristianos le diéramos vueltas nunca se nos ocurriría pedirle a la Virgen que se apareciera, ella es Inmaculada, Purísima, en un lugar de fango y miseria. ¡Qué maravilla! Claro que la Virgen María ya conocía, desde Belén, el abrigo, el olor, la oscuridad, el frío y el calor de una cueva de animales.
ABUBILLAS
Estos días oigo el canto de mis amigos, no sé si de la abubilla o el abubillo, a lo largo del día. Ya no son cuatro tut, sino tres: tut-tut-tut. Es un cántico más suave, más tierno. ¿Habrán nacido ya los abubillitos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario