domingo, 20 de abril de 2008

ABUBILLAS, II

Después de semana santa marché a casa en Los Yébenes unos días. Al volver, no cantaban por la mañana las abubillas (aunque el que canta es el macho que es el que necesita cantar). Me llevé una sorpresa triste. Enseguida acudieron mis fantasmas: ¡Eso es que alguien ha entrado y se ha llevado a las abubillas! Me resigné. Con todo me quedaba la esperanza de que anduvieran por allí y no metí la mano en el hueco de las tejas donde les había visto entrar y salir.

Esta semana he vuelto a ver al abubillo. Primero, lo vi el sábado pasado. Por la mañanita. Estaba cantando en lo más alto de la plaza, los altavoces del ayuntamiento. ¡Qué alegría! Esa canción siempre repetida: bu!, bu!, bu!, bu! Me alegró toda la semana. Pero luego,… estos días he tenido un tiempo de descanso después de comer. Me siento frente a ventanita de la cocina. Allí la parra. Allí la enredadera frondosa. Allí el jazmín abigarrado de flores. Y en éstas, ¡zas! El abubillo que entra en el nido (lo que yo supongo que es el nido).

Lo he visto varios días. He pensado que quizá sea un almacén o despensa. Pero la verdad es que lo he visto todos estos días hacia las cuatro de la tarde. Siempre puntual.

Os seguiré contando la historia de las abubillas, mis vecinos del patio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas noches Jose Ramon, enhorabuena por el libro de oraciones y gracias.
Un fuerte abrazo de Marcos,Andrea,Lourdes y Miguel Angel.

Anónimo dijo...

Por cierto no conocía tu nueva faceta ORNITOLOGICA. Seguimos en contacto.