domingo, 21 de diciembre de 2008

82. EL VIRUS


Al parecer la gripe de este año por estos contornos se manifiesta en vómitos, diarreas, etc. A mí me ha pillado.

El fin de semana siempre es más trabajoso en la parroquia. Poner el nacimiento, el novenario de una persona difunta, la fiesta de Navidad de la catequesis. La misa de Adviento, el periódico de Navidad con el programa de las celebraciones,…

Pero cuánto se aprende. Lo primero es el frenazo. El malestar corporal, sobre todo, el estómago, te paraliza. Es una apatía general que no te permite hacer las tareas más rutinarias.

Lo segundo, el tiempo de descanso. ¡Que maravilla, dormir sin despertador!

Lo tercero, las gentes que le atienden a uno como verdadero hermano: la sopa de arroz, el pescado hervido, las preguntas sin molestar,… y el médico que me atendió eficazmente.


Mañana es el entierro de Lorenzo a las 10:30 y mi organismo: cuerpo, mente y espíritu, con la ayuda del Señor, va eliminando el virus.

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