
Esta semana fui a llevar la comunión a Rafaela. Félix, su marido, me estaba esperando porque Rafaela había salido a dar un paseo.
Félix había cumplido el día anterior, 92 años. Hasta hace unos meses iba y venía en bicicleta. Lo mismo el verano que viene la vuelva a montar. Como estábamos de cumpleaños me sacó una bandeja con mazapanes (cabritas se llaman en Gamonal).
Rafaela cumplió los 92 en octubre. Se encuentra bastante bien aunque a veces se le va la cabeza. A mí siempre me reconoce y me pregunta por mi hermana.
Le pregunté a Félix cuando se casaron y me dijo el 16 de julio de 1944, ¡qué maravilla! Sabe perfectamente desde cuando ha vivido en matrimonio con Rafaela. La fecha la tiene clara y explícita. Esto significa que llevan 64 años de matrimonio. A Rafaela le dije que Félix la quería mucho y ella me dijo y yo le quiero también.
Cuando doy la comunión a Rafaela dice una oración que aprendió en la primera comunión:
¡Oh blanca paloma!
¡Que altos llevas los vuelos!
Baja para recibir
al Redentor de los cielos.
¡Que dulce bocado!
¡Que bien me ha sabido!
Os doy las gracias,
Jesús, dueño mío,
por todos los dones
que he recibido. Amén.
Como se ve es una oración para antes y después de recibir la comunión. Muchas cosas se le han olvidado a Rafaela, muchas las confunde, pero cuando llega la comunión yo le empiezo la oración y ella la recita completa.
Estos abuelos tiene dos bisnietos monaguillos: Alejandro y Adrián. El otro día Adrián ayudó sólo a la misa y le di la propina: dos euros. Entonces él cogió uno y se lo dio a Alejandro que es su primo.
Al terminar nuestro rato de conversación y de oración, Félix me dio un donativo para la calefacción del templo parroquial.
Félix había cumplido el día anterior, 92 años. Hasta hace unos meses iba y venía en bicicleta. Lo mismo el verano que viene la vuelva a montar. Como estábamos de cumpleaños me sacó una bandeja con mazapanes (cabritas se llaman en Gamonal).
Rafaela cumplió los 92 en octubre. Se encuentra bastante bien aunque a veces se le va la cabeza. A mí siempre me reconoce y me pregunta por mi hermana.
Le pregunté a Félix cuando se casaron y me dijo el 16 de julio de 1944, ¡qué maravilla! Sabe perfectamente desde cuando ha vivido en matrimonio con Rafaela. La fecha la tiene clara y explícita. Esto significa que llevan 64 años de matrimonio. A Rafaela le dije que Félix la quería mucho y ella me dijo y yo le quiero también.
Cuando doy la comunión a Rafaela dice una oración que aprendió en la primera comunión:
¡Oh blanca paloma!
¡Que altos llevas los vuelos!
Baja para recibir
al Redentor de los cielos.
¡Que dulce bocado!
¡Que bien me ha sabido!
Os doy las gracias,
Jesús, dueño mío,
por todos los dones
que he recibido. Amén.
Como se ve es una oración para antes y después de recibir la comunión. Muchas cosas se le han olvidado a Rafaela, muchas las confunde, pero cuando llega la comunión yo le empiezo la oración y ella la recita completa.
Estos abuelos tiene dos bisnietos monaguillos: Alejandro y Adrián. El otro día Adrián ayudó sólo a la misa y le di la propina: dos euros. Entonces él cogió uno y se lo dio a Alejandro que es su primo.
Al terminar nuestro rato de conversación y de oración, Félix me dio un donativo para la calefacción del templo parroquial.
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